5.10.2006

Los mitos y sus seguidores

Cualquiera puede convertirse en mito si se reúnen las condiciones ideales. En este artículo pretendo hablar de algunos de los ejemplos de este tipo de personas que se transforman en personajes, así como de sus seguidores habituales y de sus dificultades para separar ficción y realidad.

¿Harto de que no te inviten a las fiestas de cumpleaños? ¡Estudia cómo ser un mito!

El Che Guevara

La historia de este médico argentino es bastante curiosa: la lectura compulsiva de las obras completas de Marx, Hegel y Freud le trastocó (como no podía ser de otro modo) y le convirtió en un iluminado del comunismo. Tras su muerte, su cara se convirtió en pasto de camisetas, carteles, adhesivos y llaveros. Era ya un mito, un héroe que luchó contra la opresión, murió por la libertad y miles de tópicos de similar calibre, aunque pocas veces se recuerda que fue el responsable de cientos de ejecuciones mientras ocupó el cargo de director de la cárcel La Cabaña de La Habana.

¡Ey espera, no he acabado de explicarte mi visión del materialismo histórico!

Hoy en día es el mito preferido de esos jóvenes que llevan su cara en una carpeta, visten un poco a lo radical-okupa y se entregan a actos de insospechado masoquismo como leer la biografía de Dolores Ibarruri. Suelen ser también uno de los sectores más amplios de lectores de El Jueves, esa publicación tan ácida, tan aguda, tan rebosante de ingenio y crítica. No es de extrañar: son unos auténticos contestatarios que no se han creído el discurso del sistema y que luchan por una sociedad más justa. Abanderados de la corrección política, fértiles cultivadores de discursos contra la globalización o a favor de la revolución cubana, se agrupan para terminar vendiendo periódicos del partido en cualquier callejón, para llamar fascista al policía que carga contra ellos después de soportar sus insultos y sus huevos podridos o para manifestarse contra leyes universitarias que afortunadamente jamás les afectarán, porque nunca paran por clase.

Kurt Cobain

No fue el músico más importante de su generación, pero sí el que más fama tuvo en su estilo, al mando del grupo Nirvana. Aparte de esto, puede explicarse su historia como la de un drogodependiente incapaz de asumir su fama y que terminó pegándose un tiro. Poca cosa más, pero ya era un mito para toda una generación de jóvenes que lo veían como un ser perdido en la incertidumbre, presionado por la fama y por su mujer y que terminó de una manera romántica con su vida.

Kurt Cobain se convirtió en la excusa perfecta para que miles de vagos de instituto pudieran justificar su firme voluntad de ponerse ciegos y de no dar un palo al agua. Para ellos era un artista y se identificaban con el tono depresivo de sus canciones, especialmente cuando estaban tristes porque no tenían dinero para pillar costo el fin de semana. Habría que añadir que el alcance del conocimiento musical de sus seguidores fanáticos pocas veces iba más allá de los dos últimos discos de Nirvana: quizá alguno más de Green Day y una cinta desmagnetizada de Metallica.

¡Sí, es la hora de los tripis! ¿Cómo que a clase? ¡Kurt no iba a clase!

Se me viene a la cabeza un caso que ilustra perfectamente a este grupo de mitómanos. Era un tipo que iba a mi instituto y con el que me encontré unos años después. Me dijo lo siguiente: “Ya sabes, tío, yo en COU pasaba de las clases. Me tiré el año fumando porros y leyendo libros de Bukowski y Kerouac, que tenían muchas más cosas que enseñarme”. Después me explicó que había escrito un libro de hai-kus y que se lo había editado él mismo. Trató de venderme un ejemplar por siete euros.

Juan José Moreno Cuenca, “El Vaquilla”

Sin duda, se trata del mejor personaje para darse cuenta de la larga distancia entre realidad y ficción. Empecemos por la ficción. Juan José Moreno Cuenca fue sometido a un intenso proceso de mitificación desde muy joven. El primer culpable fue José Antonio de la Loma con sus películas (de las que, entre otras del mismo género, habló Kaleidoscope Girl no hace mucho). En la saga Perros callejeros, inspirada en su vida, se le mostraba como una persona muy condicionada por su entorno, pero de fondo inocente y heroico, injustamente perseguido por la ley. A partir de aquí, su nombre se hizo legendario entre el gitaneo y los sectores sociales más relacionados con la delincuencia marginal. Los Chichos, en su célebre canción "El Vaquilla”, hablaban de él en estos términos:

Tú eres el Vaquilla, alegre bandolero,
porque lo que ganas repartes el dinero.
Tú eres el vaquilla de buenos sentimientos.


¿Te ettá metiendo con er Vaquiya? ¿A que te meto?

Sin embargo, nos podemos acercar a su historia desde un punto de vista más objetivo. Su tendencia a la heroína, que no pudo superar, era hábilmente ignorada en todas sus películas y como mucho se ve a su personaje fumando un porro. En este interesante artículo se vierten comentarios en tal sentido: “El problema es que el Vaquilla no tiene remedio porque no es de fiar; hay gente con delitos más graves, asesinos y violadores, con los que puedes tratar porque cumplen lo pactado. Éste te la pega siempre”. Murió de sida en el 2003, entre el clamor de la gente dada a las cadenas y anillos de oro que lo adoraba. Y a pesar de todo, no hay datos concretos para rebatir que su vida fue la de un yonki que robaba una y otra vez para conseguir su dosis.

Erzsébet Bathory

Para terminar, y con toda probabilidad agotando vuestra paciencia, citaré el caso de esta condesa húngara que, entre 1604 y 1610, torturó y mató a unas setecientas jóvenes en las mazmorras de su castillo. En este blog se escribe un artículo sobre su vida. No tiene desperdicio leer algunas de las opiniones de ciertos internautas sobre ella:

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡larga vida la honorable condesa bathory!!!!!!!!!! (por Empusa, el nombre de una divinidad griega del infierno).

Amo a esta mujer, estubiese loca o n. A mí tmbn me gusta la sangre, pero n para llegar a tales extremos. vivan Erzsébet Bathory y sus locuras (por Cloi).

¡¡¡Que viva Bathory!!!, y seguira viviendo hasta que su nombre ya no sea recordado, pero no lo creo por q fue una gran mujer (por La joven Bathory).

erzebet era una persona digna de ser reconocida por que tenia una clara conviccion de lo que queria y lo mantuvo hasta el final eso me parece fascinante (por Miros).

Mira tío, soy un darkie de tomo y lomo y voy a explicarte lo que ha significado la condesa Bathory en mi vida.

En definitiva, sin importar de dónde provengan los fanatismos, todos sirven para demostrar la fuerza del mito y su innegable poder para convertir lo mediocre en heroico, lo lunático en genial, el sadismo en entereza.

19 Comments:

At 7:26 a. m., Blogger Kaleidoscope Girl said...

Creo que todos mitificamos alguna vez en nuestras vidas. Yo, por ejemplo, en tercero de la ESO, era de esas retromonguis que se ponían camisetas del Ché Guevara. Pero, ¿me ayudó a correr el puto Ché cuando los skins del pueblo me querían meter el gusanico mientras gritaban white power, white power? ¡Nada de eso, amigos, se lo pueden creer!

Sobre Bathory, sé lo que vi en Cuentos inmorales, un coñazo de película que no sirve ni para hacerse una triste paja. Aunque está claro que al "darkie" de la foto le ha llegado al alma y no discutiría con él sobre esto ni sobre ninguna otra cosa, gracias.

Genial el post, como siempre, sólo espero que ninguna asociación de amigos de los downs nos demande por esos pies de fotos tan simpáticos. Usted tienta cada vez más la suerte, eh.

Saludos ;D

 
At 9:53 a. m., Blogger El Gran Chimp said...

la verdad es que nunca me he considerado mitómano en el sentido estricto... Desde pequeñito me ha gustado seguir la "carrera" de ciertas personalidades por otros motivos ajenos a la admiración intelectual o vital...
Me explico: Samantha Fox, Sabrina Salerno o Danuta eran las "caras famosas" que a mi más me llamaban la atención.
En fin, supongo que en realidad es otra forma de mitificar, al fin y al cabo.
En cuanto al Vaquilla, joder se veía a la legua que no era un tipo de fiar: siempre que salía en la tele era para decir que, esta vez sí, estaba COMPLETAMENTE REHABILITADO, como el cuento de Pedro y el lobo.
Felicidades mr. glasshead, y cuidado con las asociaciones downs, como dice Kgirl.

 
At 11:15 a. m., Anonymous engelson said...

"se identificaban con el tono depresivo de sus canciones, especialmente cuando estaban tristes porque no tenían dinero para pillar costo el fin de semana"...jajajaajaaaaa

Lo del vaquilla, más de acuerdo imposible. Que cosa más guay pegarle un tirón a una vieja desde un coche y arrastrarla y dejarla medio muerta, la sociedad le obligó.

Y si k vuelve a hablar de persecuciones tendré pesadillas.

 
At 1:19 p. m., Blogger pez said...

Ay una edad en que tienes que tener un mito al que seguir ciegamente ya que no tienes un pelin de cabeza para darte cuenta de que es un tipo como cualquier otro con sus cosas malas, bueno lo de la edad ay quien se queda anclado en esa etapa.

Pero lo mejor para ser un mito es una buena campaña de marketing, que seria del CHE sin la sociedad de consumo tan capitalista, joder no hablemos de cada uno de ellos incluida la última o el tal Manson que ay quien piensa que es la ostia.

En fin que tontito es el hombre blanco.

 
At 4:03 p. m., Blogger Mister MOngO said...

Pues mi mitos son: El loco da la Colina,Stevie Ray Vaughan,unos mendigos que conoci,un tio que caga desde un arbol y Americo Prepucio.

Por supuesto,dejo para el final el mejor:

Ramón Sampedro.Que seria lo primero que haría Ramón Sampedro si recuperase el movimiento?....

 
At 4:41 p. m., Blogger Mr. Glasshead said...

Kaleidoscope Girl: creo que aún conservo una camiseta con el careto de Kurt Cobain, toda en blanco y negro menos los ojos, en azul. Y abajo: "Kurt Cobain. 1967-1994" (¡Dios, qué solemne! ¡Era el nuevo Cristo!). Supongo que en la adolescencia es inevitable. En cuanto a Bathory, a mí la historia me parece fascinante, pero considerarla un modelo, como esos tipos, me hace creer que estoy en una convención de psicópatas.

El Gran Chimp: es digna de estudio la curiosa atracción que esas mujeres de anatomía rotunda lograban atraer en niños de corta edad. Al menos, a mí me pasaba. Recuerdo un profesor de instituto que un día nos preguntó cuáles eran nuestros mitos. Casi todas las chicas nombraron a Alejandro Sanz. Eso ya lo encuentro abusivo.

Engelson, me alegro mucho de tenerle aquí. En cuanto a lo que usted dice del Vaquilla, me remito a un caso similar: en la primera actuación que Farruquito dio después de su "problema", el público, cuando salió a la tarima, se levantó y le dedicó una ovación.

 
At 4:43 p. m., Blogger Mr. Glasshead said...

Pez: eso creo yo, que una vez superada la adolescencia las cosas se ven desde más distancia y con menos ingenuidad. Pero basta darse una vuelta por algunos foros dedicados a personalidades de este tipo para ver que a veces no es así.

Mister Mongo: la imagen del tío cagando desde un árbol es como mínimo curiosa. Y sobre Sampedro me gustaría escribir algo en un futuro.

 
At 5:07 p. m., Blogger Mister MOngO said...

Muy estimado glasshead,le recomiendo esta direccion,que kaleidoscope girl ya conoce para su disfrute del mito Sampedro.

http://gotasenlarecamara.blogspot.com/2006/05/mi-amigu-ramonchu.html

 
At 5:32 p. m., Blogger Eddy Lebowski said...

Yo he sido muy amigo de las mitificaciones, aun hoy me pasa, sigo pensando que hay gente que es tremenda y no me avergüenzo de ello. Eso sí, ya no me visto como ellos, ni llevo sus jetas en la camiseta. El che nunca me ha llamado la atención, kurt, pues que le voy a hacer, me encantaba (y me sigue gustando) Nirvana, pero no soy del perfil que defines aquí. Del Vaquilla destacó su precocidad al volante, pero no dejaba de ser un hijo puta y la baronesa esa, pues una megasicópata genocida.
buen post, se lee de un tirón.

 
At 1:16 a. m., Blogger Mr. Glasshead said...

Eddy: a mí la música de Nirvana también me gusta, pero es que de hecho creo que esta clase de mitómanos se quedan en la parte más superficial del personaje y suelen desconocerlo bastante. De ahí la facilidad para que se conviertan en leyenda. Yo también tengo mis mitos particulares, lo que pasa es que puedo admirar el talento de alguien para algo en concreto, y probablemente esto me genere simpatías hacia el resto de su persona, pero de ahí a que se convierta en mi modelo de vida (como tú dices, vestirse, actuar y hablar como ellos) va un trecho muy largo.

 
At 1:43 a. m., Blogger Lt. Col. Kilgore said...

Muy entretenido el artículo Mr. Glasshead.

Yo que soy raro por naturaleza creo que el único ídolo que he tenido es el de Franz Liszt y es que no me negarán que un tío que toca el piano como Dios y encima erá un gigoló, no es de admirar...

Por otro lado solo me admiro a mi mismo, me encuentro un tio cojonudo y un ejemplo a seguir, espero que algún día las nuevas generaciones me tomen como referencia...

Por poner un último ejemplo a mi los grupos musicales ma la traen al pairo, si me gusta un grupo lo oigo pero ni me aprendo sus nombres, ni sus vidas me interesan mas que la del vecino del cuarto....

Saludos!

 
At 1:02 p. m., Anonymous engelson said...

Que razón tiene el Coronel. Aprovecho este espacio para ofrecerme también como modesto y admirable ídolo de masas.

 
At 6:02 p. m., Blogger Folken said...

Bukowski es un buen escritor, no se deje engañar por su amigo mongoloide que escribe haikus.

Tanto la gente que "ama" las aventuras y desventuras de la desviada bathory, personaje fruto de el aburrimiento de una clase dominante excéntrica y de los abusos sexuales de su camello (A lo mejor incluso acierto con esto) y los "fans" del che que se saben todos sus discursos de autobombo y demagogia al pie de la letra son el tipo de gente que suelen tener teclados sin Q ni C.

 
At 10:16 p. m., Blogger Darth Pomada said...

Gran Post, jefe. Yo, por mi parte nunca he sido muy de mitos. De mitos del mundo real, quiero decir. Me caía muy bien Gandhi, hasta que me enteré que no dejaba que sus hijos tuvieran relaciones sexuales con sus esposas por aquello de dar ejemplo de "decoro" (no es broma). También está Jackie Chan, pero últimamente me está defraudando mucho.
Un saludo.

 
At 11:22 p. m., Blogger Kaleidoscope Girl said...

Gandhi y Jackie Chan... juntos

o_O

es usted... rarico.

 
At 1:37 p. m., Blogger Mr. Glasshead said...

Coronel: "Por otro lado solo me admiro a mi mismo, me encuentro un tio cojonudo y un ejemplo a seguir, espero que algún día las nuevas generaciones me tomen como referencia...". Debería haberle dedicado una entrada en el artículo, jaja :-)

Folken: Bukowski me gusta mucho, pero es que según ese tío había que ser un looser si querías entenderlo al 100%.

Darth Pomada: a mí de Gandhi me gusta su imagen, que ha creado época... un viejecillo simpático con la cabeza rapada y una túnica raída.

 
At 3:12 p. m., Anonymous Gailoy said...

Por cierto, ¿y qué me decís de ese gran mito histórico llamado Alejandro Magno?, quien atravesó con una lanza a su querido amigo Clito, por una simple y tonta discusión.
Luego se arrepintió, sí, porque estaba borracho y todo lo que tú quieras, pero ya lo dice el dicho: si no sabes beber... no bebas.

 
At 9:06 p. m., Blogger El Gran Chimp said...

Barrabás

 
At 9:32 p. m., Blogger Folken said...

Chimp, ese nombre da para muchas gracias estúpidas.

Mitos: Hitler, las Prussian Blue, Ozzy y sus shows absurdos (es vegetariano y miembro de PETA, así que lo dudo).

 

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